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Cepas tintas no tradicionales en Argentina

Cepas tintas no tradicionales en Argentina

Hablar de cepas tradicionales y no tradicionales en Argentina siempre es algo difícil.  Lo “tradicional” lo estableció el Viejo Mundo (y lo bien que le sale), pero la aparición en escena de lugares de excelencia fuera de Europa vino a cambiar las cosas.  Por ejemplo, las cepas blancas tradicionales son el Chardonnay, el Sauvignon Blanc y el Riesling.  Dejando de lado la primera, el Sauvignon Blanc representa solo el 6% de las uvas blancas plantadas en el país y el Riesling se reduce a un puñado mínimo de etiquetas.  A la inversa, el Malbec que no es de las más elaboradas en Europa es nuestra tinta más plantada.   Digamos que esto de lo tradicional/no tradicional es bastante relativo y dependerá de dónde nos paremos.  Veamos, entonces, cuáles son esas cepas poco usuales que podemos encontrar en la góndola local, ideal para quienes buscan pequeñas perlitas y ampliar horizontes.

Cabernet Franc: ¿podemos todavía decir que es una cepa poco tradicional en nuestro país? Creo que ya deberíamos ir sacándola de la lista, pero las escasas  700 hectáreas plantadas y el desconocimiento de buena parte del público me obligan a incluirla en la lista una vez más.   Su estilo es más austero que el del Malbec y un poco menos potente que su hijo Cabernet Sauvignon.  Con un perfil de aromas frutado que recuerdan a las grosellas y frambuesas, suma también particulares aromas herbales y de especias como el tomillo.  Durante años seguimos la tradición francesa de reservarlo para cortes y así aumentar la complejidad de los mismos.  Sin embargo, esta uva tiene una gran plasticidad que le permite expresarse y adaptarse muy bien a terroirs diferentes.  Es indudable cierto snobismo, el Franc es lo distinto, lo escaso y caro, el “descubrimiento” del consumidor espe­cializado.  No obstante, allí están los vinos, sus medallas y la calidad innega­ble.

Recomendados:  Durigutti Clásico Cabernet Franc, Casa Boher Cabernet Franc, Salentein Numina Cabernet Franc, Las Perdices Ala Colorada Cabernet FrancMarcus Gran Reserva Cabernet Franc, Pulenta Estate Cabernet Franc, Benegas Lynch Cabernet Franc, Andeluna Pasionado Cabernet Franc.

Carménère: La Carménère es una variedad de uva considerada una de las seis uvas tintas originarias de Burdeos, junto con la Cabernet Sauvignon, la Cabernet Franc, la Merlot, la Malbec y la Petit Verdot.  Se la cultivaba ampliamente en la región de Médoc hasta que Francia fue atacada en 1860 por la plaga de la filoxera, un bichito de no más de 5 milímetros que atacaba las raíces de las vides y chupaba su savia.  Se perdieron muchísimos viñedos y, con ellos, hubo variedades de uva que dejaron de existir.   La Carménère estaba en la triste lista, hasta que en los 90 un ampelógrafo francés la descubrió en Chile, mezclada entre vides de Merlot.  Empujados por el marketing, inmediatamente la convirtieron en un emblema de la vitivinicultura trasandina.  Es una cepa que da vinos amables, con aromas a fruta roja y negra principalmente, acompañados de canela, café, tabaco y especias.  En nuestro país es escasísima y podemos destacar el Viniterra Select Carménère entre lo poco disponible.

Nebbiolo: Es una cepa muy popular en el Piamonte, Italia, y forma parte de algunos de sus vinos más exitosos como el Bararesco o el Barolo.  Suele dar vinos de color tenue, con bastantes taninos, alta acidez y aromas florales que lo vuelven un perfume.  Según la crítica inglesa Jancis Robinson “cultivar Nebbiolo requiere de ingeniería de precisión” porque la planta sufre mucho si no está en condiciones ideales y da vinos de baja calidad.  En nuestro país hay poquísimo y producto de la paciencia de bodegueros que se arriesgan a probar.  Para muestra vayan por el Viña Alicia Nebbiolo que muestra la pasión de Alberto y Rodrigo Arizu por hacer vinos de calidad y su búsqueda de varietales únicos.

Petit Verdot: Si todavía no te prendiste en la moda del Cabernet Franc  apurate porque ya llega la del Petit Verdot, una cepa escasa pero con historia en nuestro país.  Antiguamente se la utilizaba para cortes y se buscaba un punto donde aportara muchos taninos así que como varietal solía ser algo duro.  Con los años los enólogos sacaron a relucir su lado más amable, con una textura aterciopelada y mucha fruta.  A los amantes del Malbec les va a encantar.

Algunos recomendados: Gauchezco Reserva Petit Verdot, Decero Mini Ediciones Petit Verdot, Doña Silvina Reserva Petit Verdot, Lorca Gran Poético Petit Verdot.

Sangiovese: la uva tinta más famosa de Italia tiene, no podía ser de otra forma, un origen latino: sanguis Jovis, literalmente “la sangre de Jove” o “la sangre de Jupiter”, la máxima deidad romana.  De acuerdo a la leyenda su nombre lo acuñaron los monjes de Santarcangelo di Romagna, en la región de Emilia-Romagna, pero se especula con que se remonta al Imperio Romano.   Da vinos frescos, ideales para beber jóvenes, y con aromas florales y a cerezas frescas.  En nuestro país es bastante rara, pero con ejemplares ya clásicos como el Escorihuela Gascón Sangiovese o el Callejón del Crimen Gran Reserva Sangiovese.

Ariel Rodriguez
Provengo del mundo de las letras, pero siempre me definí como un entusiasta del vino. Fui aprendiendo poco a poco sobre el noble brebaje, escuchando a otros, leyendo libros, asistiendo a degustaciones, etc. y se me ocurrió la idea de comunicar sobre lo que me gustaba. Mi blog se convirtió en un espacio de crítica libre, un hobby para despuntar el vicio de la escritura, hablar sobre lo que bebo y mil reflexiones más que se me ocurren sobre el mundo del vino argentino. La ausencia de vínculos comerciales, me permite una voz libre y sincera de la que quiero hacerlos parte.

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