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¿Cómo leer una etiqueta de Espumoso?

¿Cómo leer una etiqueta de Espumoso?

En los últimos diez años hubo un gran auge de los vinos espumosos, pasamos de 22 millones de litros en 2005 a 46 millones de litros en 2015.  Un aumento del 106% que no vivió otro tipo de vinos  y eso sin contar a los frizzantes que representan un número muy alto también.  Gran parte de este crecimiento se debió a un cambio impositivo que los sacó del rubro de los bienes suntuarios (de lujo).  Esto permitió desarrollar espumosos de mayor calidad, que sumados a un consumidor cada vez más especializado y exigente, lograron ese extraordinario crecimiento.

Sin embargo, todavía hay consumidores que no entienden los distintos estilos que presenta la “champaña” nacional.  Comprenderlos implica entender qué vino será el que más me guste y también porqué pago más por uno que por otro.

El primer indicador que todos vemos es el de la dulzura.  Ese dato nos lo aportan las denominaciones Brut, Extra Brut, etcétera que indican cuánto azúcar residual tienen nuestra botella.

Según el INV la clasificación según el contenido de azúcar sería de la siguiente manera:

 

NATURE: menos de 3 g/l

BRUT NATURE: menos de 7 g/l

EXTRA BRUT: menos de 11 g/l

BRUT: menos de 15 g/l

DEMI SEC: de 15 a 40 g/l

DULCE: más de 40 g/l

EXTRA DULCE: más de 60 g/l

 

El segundo dato importante que nos muestra la etiqueta es el método utilizado para la fermentación secundaria, es decir, cómo tomó espuma nuestro vino.  Si bien hay varios métodos, los principales son el charmat y el champenoise.

En el champenoise o tradicional la segunda fermentación se realiza en la botella misma.  Si uno pudiera ver el proceso se encontraría con levaduras dentro de la botella que van fermentando lentamente, “comiendo” el azúcar y produciendo gas carbónico y aromas peculiares.  En la bodega se las coloca en pupitres especiales y se las gira levemente cada día hasta que quedan verticales y todas las levaduras muertas se encuentran contra el tapón.  Luego se las retira y encorcha.  Este proceso puede durar desde algunos meses hasta años y por lo general cuanto más tiempo estuvo “sobre lías” (levaduras) el resultado es mejor.  Este método logra los espumosos más finos y galardonados.

En el segundo método, el charmat, la toma de espuma se hace directamente en grandes tanques de acero inoxidable.  Este procedimiento es más rápido y económico con resultados aceptables.  Cuando nuestra etiqueta no diga nada seguramente fue elaborado así.

En algunos espumosos a veces se aporta el dato de las uvas, en especial en los de mayor calidad.  Las cepas tradicionalmente más usadas son las Chardonnay y PinotNoir, aunque en nuestro país también hay un gran uso de Chenin.

Sea para un cumpleaños, para el VIP del boliche, para las fiestas o para bendecir un barco los espumosos son los elegidos a la hora de celebrar.  En nuestro país siempre tuvo un consumo muy ligado a ciertas estaciones del año.  Afortunadamente cada vez se consume más y nos salen más ricos, diversificando las situaciones de consumo.  No se pierdan la posibilidad de beberlo más allá del brindis y arriesgarse con comidas a base de salmón fresco, delicados fingerfood o para un desayuno a todo lujo.

Ariel Rodriguez
Provengo del mundo de las letras, pero siempre me definí como un entusiasta del vino. Fui aprendiendo poco a poco sobre el noble brebaje, escuchando a otros, leyendo libros, asistiendo a degustaciones, etc. y se me ocurrió la idea de comunicar sobre lo que me gustaba. Mi blog se convirtió en un espacio de crítica libre, un hobby para despuntar el vicio de la escritura, hablar sobre lo que bebo y mil reflexiones más que se me ocurren sobre el mundo del vino argentino. La ausencia de vínculos comerciales, me permite una voz libre y sincera de la que quiero hacerlos parte.

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