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El glamour del Kir Royal

El glamour del Kir Royal

La coctelería puede ser para muchas personas un camino lleno de frustraciones, especialmente cuando se ponen a improvisar y le salen mezclas horrorosas y amarronadas.  Sin embargo, aunque se requiere algo de pericia y experiencia, hay muchas recetas que son clásicas y sencillas, con una larga trayectoria que las vuelven una garantía a la hora de servir(se) una copa.

Una de ellas, glamorosa, fácil y efectiva, es la del Kir Royal.  En Francia es un cóctel muy popular y la relativamente escasa difusión en nuestro país lo vuelve ideal para sorprender a nuestros invitados.  Además se le suma que requiere de muy pocos ingredientes y su preparación es sencilla.

Para prepararlo simplemente hay que poner una parte de licor crema de cassis y entre 5 y 9 partes de espumoso seco (Extra Brut, Brut Nature, Nature) dependiendo del gusto.  Se sirve bien frío en una copa flauta o una de vino blanco y voilà.  Si queremos agregar un detalle más, podemos decorar con una frambuesa a modo de garnish.

Esta efectivísima combinación es una variante del Kir, un cóctel muy popular en los cafés franceses de mediados del siglo XIX donde se lo conocía como blanc cassis.  Se realiza con una parte del licor de cassis y dos de vino blanco seco de Borgoña.  El nombre de Kir le llegó recién en el siglo XX gracias al sacerdote Félix Kir, alcalde de Dijon y nacido en Borgoña que servía el cóctel como aperitivo de todos los eventos municipales.  Monsieur Kir autorizó en 1951 a la marca fabricante de crema de cassis Lejay-Lagoutte a utilizar su nombre para una campaña publicitaria destinada a promocionar su producto y desde allí se inmortalizó.

La variante con Champagne, conocida como Kir Royal, surgió unos años después y se convirtió en la mezcla favorita por sobre el Kir a secas.  Lejay-Legoutte también patentó el nombre Kir Royal y son los únicos que pueden utilizar la marca, pero no pueden impedirnos hacerlo en casa.

Lo más difícil de este trago es conseguir el licor de cassis, ya que llegan muy pocas marcas a nuestro país. El licor de cassis, proviene de una fruta que crece en los países fríos como Alemania o Polonia donde también la llaman grosella negra.  Ante esta dificultad surgió una de sus principales variantes: el Kir Imperial, que reemplaza el licor de cassis por uno de frambuesas.

Ariel Rodriguez
Provengo del mundo de las letras, pero siempre me definí como un entusiasta del vino. Fui aprendiendo poco a poco sobre el noble brebaje, escuchando a otros, leyendo libros, asistiendo a degustaciones, etc. y se me ocurrió la idea de comunicar sobre lo que me gustaba. Mi blog se convirtió en un espacio de crítica libre, un hobby para despuntar el vicio de la escritura, hablar sobre lo que bebo y mil reflexiones más que se me ocurren sobre el mundo del vino argentino. La ausencia de vínculos comerciales, me permite una voz libre y sincera de la que quiero hacerlos parte.

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