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Las añadas argentinas según Jancis Robinson

Las añadas argentinas según Jancis Robinson

Jancis Robinson es una de las críticas internacionales más respetadas del mundo del vino.  Sus puntuaciones, su ética y su criterio siempre es tenido en cuenta y su voz es de las más influyentes.  Su página web es su centro de operaciones y está repleta de información.  De allí me tomé el atrevimiento de traducir las notas de Robinson sobre las últimas 15 añadas argentinas, una buena información de referencia para quienes gustan de guardar vinos o presagiar el potencial de algún alta gama.

Teniendo nuestro país una geografía tan extensa y diversa debemos tomar esto como unas notas muy generales.  No hay casi diferenciación entre zonas y varietales e incluso puede haber alguna discrepancia con la información que se maneja habitualmente de las añadas, por ejemplo la 2002, considerada por muchos como excelente.

 

2000

Una añada fría, permitió a los vinos tener una marcada acidez y fruta fresca.

 

2001

Vinos poco destacables, la lluvia dio ejemplares diluidos

 

2002

Más cálido que el promedio, dio taninos maduros y redondos con sabor pleno

 

2003

Seco y cálido, produjo una  fruta saludable que dio tintos frutados, de colores profundos.

 

2004

Gran concentración en tintos, pero las lluvias tardías minaron al Cabernet Sauvignon.

 

2005

Clima fresco que significó un estilo más ligero y aromática de vino. El otoño largo y seco permitió una maduración prolongada, logrando el buen equilibrio natural.

 

2006

Una muy buena cosecha, dando tintos frescos, mucho cuerpo y fruta poderosa. Excelente calidad.

 

2007

Bueno para los blancos, pero difícil para los tintos en Mendoza, con un calor excesivo que condujo a una frescura óptima en los vinos. A Salta le fue mejor, el Torrontés la pasó especialmente bien.

 

2008

Un invierno muy frío, una primavera caliente y un otoño más húmedo de lo normal. En general, una vendimia con poca potencia, aunque los tintos fueron ligeramente mejores que los blancos.

 

2009

Para algunos, una de las mejores añadas de la década en Mendoza. El invierno fue suave, la primavera fue seca y el verano cálido, con una variación diurna de más de 15ºC. El tiempo durante  toda la cosecha fue muy seco también, dando frutos en muy buenas condiciones.

 

2010

Los tintos estuvieron ligeramente por debajo del promedio de alcohol, gracias a una estación fresca. La fruta fue cosechada con buena salubridad, pero la calidad no fue tan buena como en la excepcional 2009.

 

2011

Un año generalmente fresco y húmedo en Argentina. Las heladas y el granizo causaron algunos daños también, por lo que se requirió una cuidadosa selección para producir los mejores vinos. En el lado positivo, el frescor dio una especial intensidad aromática a los vinos blancos.

 

2012

Similar a la 2011, pero con rendimientos más bajos llevando a más color, intensidad de fruta y taninos notables que requerirá muchos años de edad botella para resolverse.

 

2013

Sana, seca y abundante con un final de temporada fresco que prolongó el período de maduración de las variedades tintas. Calidad muy prometedora en todas las regiones.

 

2014

Las lluvias y heladas de enero dieron blancos ligeros con menos concentración que la habitual, pero con un fino detalle aromático. Los tintos son similarmente frescos y elegantes, pero no se espera que sean de muy larga duración.

 

2015

Un año difícil para la región principal, Mendoza, con el calor y la humedad generando podredumbre y el granizo afectando algunas zonas también. Los mejores productores tuvieron que ser meticulosos en su selección y los vinos fueron menos propensos a sufrir las malas condiciones

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